¿Por qué elegir nuestras evaluaciones?
- Alessandra Bonnett
- 5 jul
- 3 min de lectura
Hemos entendido que una evaluación no debería dejarte con más preguntas de las que trajiste.
"¿Realizan diagnósticos de TDAH?" o "¿Acá me pueden decir si mi hijo tiene problemas con la cognición social?" Lamentablemente, estas son algunas de las preguntas que más leemos de las familias que nos escriben por primera vez. Y es que es muy común que, cuando los padres reciben un primer acercamiento a la evaluación psicológica de sus hijos o hijas, se encuentren con palabras difíciles o incluso diagnósticos que no comprenden ni en lo más mínimo. Ya sea porque en el colegio les aplicaron pruebas breves de descarte que arrojaron resultados aproximados, o porque en otros centros les dieron informes escuetos y descriptivos que nunca pudieron comprender.
Sin embargo, en Bonnett la experiencia nos enseñó algo simple pero muy valioso: una evaluación no debería dejarte con más preguntas de las que trajiste. Cuando una familia necesita entender por qué su pequeño no sigue las instrucciones en el colegio o en la casa, la evaluación debe enfocar todos sus recursos en responder esa inquietud. Solo así es posible construir un plan de acción concreto para la familia, ya sea desde lo conductual, lo cognitivo, lo emocional o todas las áreas a la vez, involucrando a cada uno de los actores pertinentes: docentes, padres, pares y quien haga falta.
¿Cómo lo hacemos?
En Bonnett, la herramienta la elige el caso, no al revés. Por eso no tenemos un solo formato o paquete de evaluación: contamos con un equipo multidisciplinario que asume el liderazgo del proceso evaluativo en función a la expertise requerida. Por ejemplo, si la demanda apunta al campo cognitivo, contamos con pruebas de habilidades cognitivas como las escalas Wechsler para medir inteligencia, tests de funciones ejecutivas de lápiz y papel, o la más avanzada tecnología con Realidad Virtual, como Nesplora, para medir el perfil atencional, las funciones ejecutivas o la memoria. Por otro lado, si la problemática requiere una valoración del área emocional y/o conductual, contamos con una amplia gama de tests psicométricos y proyectivos, así como la posibilidad de realizar visitas al centro educativo para hacer observaciones conductuales en aula o en espacios libres.
No evaluamos por evaluar.
Aplicamos las pruebas que tu hijo necesita y te orientamos en el proceso. Muchas familias llegan con dudas o miedos instalados por lo que escuchan en redes o de otras familias, y piden evaluaciones de trastornos que hoy están muy "de moda". Parte de nuestro trabajo es justamente orientarlas: no todo niño que "no obedece" tiene un problema de atención. A veces lo que hay que mirar es el área emocional, el lenguaje, o simplemente el momento del desarrollo — y en esos casos, aplicar herramientas como la Realidad Virtual todavía no corresponde, aunque las tengamos disponibles. Por eso, la orientación es el eje del proceso de evaluación en Bonnett.
Nuestros informes no son solo la descripción de resultados.
Nos diferenciamos porque nuestros informes sí van a responder tus preguntas y sí los vas a entender. Hemos aprendido que los informes psicológicos y psicopedagógicos no pueden ser meramente descriptivos, porque eso es más de lo mismo. Sabemos que esperas respuestas, y nuestros informes están escritos en lenguaje sencillo para que los puedas entender tú, los docentes, los doctores y todas las personas que necesiten leerlo.
Si tienes preguntas que aún nadie te ha sabido contestar, evaluar es el primer paso para entender. Comencemos.





Comentarios